jueves, 11 de noviembre de 2010

Beatle Paul.


Si. Cuando uno pensó que ya había visto todo se da a conocer la noticia que uno de los dos beatles restantes nos visitaba en el mes de Noviembre. La espera se hizo corta y ayer, 10 de noviembre de 2010, se alinearon los planetas y Sir Paul apareció en escena, calzado en chelesa boots y traje Beatle, frente a un River repleto tanto de jóvenes como viejos. Cada uno -parado- en su silla y con dos increibles pantallas a los lados fue suficiente para disfrutar de casi tres horas de una leyenda viviente.

Es verdad. Nos hizo olvidar de que es el beatle menos querido por los fanáticos de John (en mi caso George) y que fue mucho mas pop y menos comprometido que John. Pero anoche no importó. No importó porque fueron tres horas de un tipo haciendo lo que le gusta, el mismo tipo que participó en varios de los discos que cambiarían el modo de hacer música: Paul Mc Cartney es el genio, es la prueba viviente de lo que fueron los Beatles. Asi y todo uno lo ve, lo escucha y no puede creer que fué parte de eso. Y claramente genera lo que ningún otro artista puede ni podrá ¿Por que? Porque The Beatles son únicos.

Repasó temas de toda su carrera y obviamente el delirio general fue cuando tocaba las canciones de los Fab Four: el primero fue All My Loving. Por otro lado hubo una emotiva dedicatoria a John con "Here Today" de su disco Tug Of War. Pero el sumum, lo mejor de lo mejor, fue el sentido homenaje a George. "This is for my friend George" y con un ¿ukelele? en mano arrancó la canción mas linda de la noche: Something. La intro fue a capella solo con su instrumento para después acoplarse la banda entera.


Aca va la prueba de que lo de ayer fué verdad...aunque ud, no lo crea!


video

Si Edu, en Something lloré como una niña. Pero vos dijiste que llorar viendo a beatle Paul estaba permitido.

1 comentario:

  1. Seee gracias que estaban esas pantallas increíbles, yo fui a platea alta y se sintió como estar en las primeras filas (bué, casi) De todas formas, apreciar desde ahí todo la escena en su totalidad (el escenario, el estadio lleno, el cielo) fue impagable. Un toque de conformismo para los que no llegamos a la fortuna que salía verlo de cerca.
    Something fue un momento sublime, es cierto. Las imágenes de George que pasaban atrás sumaron mucho para la emoción, imposible no llorar. Igual me sigo quedando con Here Today como el mejor momento, por muchos motivos, pero básicamente porque John es John.
    Me divierte mucho tu blog, y además siempre muy buena música. Te sigo.

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